Los aportes de la Escuela Cartográfica.
La Escuela Cartográfica.
La escuela Cartográfica se puede inscribir dentro de las corrientes de la criminología integracionista, las cuales se desarrollan al final del siglo XIX. De entre las variadas corrientes que se manifiestan de estas tendencias, es la sociológica, la que estudia aquellos factores exteriores, sociales o exógenos al individuo, que influyen en la conducta de éste y que lo pueden empujar al delito.
La premisa a partir de la cual basan sus ideas las corrientes integracionistas
supone que “…La interacción que se genera producto de la necesidad de ajustarse
a los cánones sociales puede evolucionar hacia una inadecuada respuesta
(socialización deficiente)…” (Zúñiga,
2021, p.40). Esta deficiente
socialización es importante porque explica el hecho criminal, como un efecto de
factores externos, que inciden sobre la voluntad del criminal y lo hacen
desviar su conducta y alejarse de la normatividad institucional y de los
patrones culturales esperados. De manera
que, el matiz que explica la criminalidad se deriva del hecho de que la conducta
humana se ve afectada dada su interacción social, por las estructuras sociales,
que generan tensiones sobre la individualidad, que obligan a la persona a
reaccionar de diferentes maneras.
Emile Durkheim es el pensador más importante de estas corrientes sociológicas y enfoca sus estudios sobre las fuerzas sociales que coaccionan y ejercen coerción sobre el individuo; explica la fenomenología social, en general, y, el hecho social, en concreto, como toda manera de hacer (como una acción social), susceptible de ejercer sobre el individuo una coacción desde el exterior.
El contexto
espacio-temporal, el cual gira en torno al individuo, ejerce fuerza sobre el
sujeto. Dichos factores externos, en la
forma de un señorío que se impone a la conducta, impele a realizar ciertas
acciones, independientemente a la voluntad.
Se elimina el factor interno, la libre determinación de la conducta o
libre albedrío, porque lo exógeno es un fenómeno apabullante sobre la
individualidad.
La escuela Cartagráfica se enmarca dentro de las ideas esbozadas
previamente, de modo que, su aproximación es considerada y establecida, desde el exterior al
individuo, es decir, a partir de factores exógenos que inciden en su
conducta. Por otra parte, el elemento
cartográfico está basado en la recolección de datos geodemográficos. El término geodemográfico se compone del
prefijo “geo”, que denota el concepto de tierra o terráqueo y la palabra
demografía, que estudia estadísticamente las poblaciones humanas, localizadas
en una región determinada. Se colige que
los datos recolectados intentan explicar el factor criminal, determinado su
génesis, propensión, desarrollo y crecimiento, a partir de consideraciones como
el lugar, el tiempo, el ambiente, entre otros aspectos.
Los fundadores de esta escuela son el belga Adolphe Quételet y el francés André Guerry. Estos dos criminólogos son contemporáneos y, con sus investigaciones, siguen una dirección, que en palabras de Luis Rodríguez, se puede expresar de la siguiente manera: “…el crimen es un producto de la sociedad, y deben estudiarse y aplicarse la existencia y la distribución de los delitos (manejaban estadísticas judiciales) en la sociedad, siendo los factores externos los prevalentemente importantes…” (Rodríguez, 1981, p. 316).
Esta escuela considera el delito como un fenómeno y expresión social de
masas, y lo estudia a partir de métodos cuantitativos y estadísticos, que pueden
explicar ciertos fenómenos delictivos, hasta determinar que el fenómeno criminal presenta regularidades (una normalidad y/o constancia), que por medio del análisis
estadístico lo puede hacer predecible.
El método de la escuela supone establecer con respecto al delito: 1- su
frecuencia; 2- su distribución; 3- su evolución; y 4- su tendencia.
Una vez hecho lo anterior, se generan mapas, a partir de los datos
recopilados. Lo que se logró con este
método, fue encontrar correlaciones sociales y demográficas con el fenómeno
delictivo. Esas correlaciones se
repetían y se convirtieron en patrones, como por ejemplo, que el sexo predominante
de los delincuentes es el masculino; que la edad y el tipo de delito, se podían determinar, de esta manera, entre más joven el delincuente,
más violento el delito; entre más adulto el sujeto, más astuto el medio de comisión del acto desviado y menos violento el delito.
También hallaron que ciertos delitos siguen un patrón de ciclicidad y
que su recurrencia puede recibir influencia de factores climáticos o
temporales. Así, el clima y el
territorio explican ciertos tipos de delitos, por ejemplo, hacia el norte, se
ubican los delitos con fuerza contra las cosas (robos); contra la propiedad en
invierno, debido al frío. Los delitos de
alta rudeza y crueldad se cometen en verano, y los delitos sexuales se dan más
en primavera.
Se le conoce como escuela de
estadística moral, porque lo que busca es hallar medidas que expliquen el
factor delincuencia y el desorden social, para restaurar la moral de la
sociedad.
Escuela cartográfica o estadística moral
Referencias
Libros
Manzanera, Luis (1981).
Criminología. EDITORIAL PORRUA S. A., México.
Zúñiga, Randall (2021). Fundamentos de criminología. EUNED, San
José.
Páginas Web
Morales, Ángel (2021). Geografía del crimen. Escuela Cartográfica o Estadística Moral. Recuperado el 20 de octubre de 2022. https://www.youtube.com/watch?v=lI4vVeu8mI4
Nicolás, Beatriz (2013). Escuela cartográfica o de estadística moral en criminología. Recuperado el 20 de octubre de 2022. https://infoderechopenal.es/escuela-cartografica-estadistica-moral-criminologia/
Segato, Lorenzo. Los mapas de criminalidad. Padua. Recuperado el 20 de octubre de 2022. https://www.madrid.es/UnidadWeb/Contenidos/Publicaciones/TemaEmergencias/PonenciasCongresoCiudades/Ficheros/Parte2.2.pdf




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